23 de noviembre de 2005

El Estatutón: un nuevo estatuto político para Aliste

ESTATUTÓN


DICTAMEN
Nuevo Estatuto Político para el Pueblo de Aliste.

PREÁMBULO
El Pueblo de Aliste, consciente de que llegan tiempos de cambio, no quiere quedarse atrás, así pues, el Pueblo de Aliste, tomando como ejemplo al Pueblo Vasco y al Pueblo Catalán, redacta y da a conocer al mundo su nuevo Estatuto Político. Y nos referiremos a él como El Estatutón.

El Pueblo de Aliste es un Pueblo con identidad propia, una página web propia y un foro propio, en el conjunto de los Pueblos de Internet. También tiene una identidad propia dentro del conjunto de Pueblos de Europa, África, Asia, América y Oceanía. Incluso tiene identidad propia también en el conjunto de los Pueblos sitos dentro del Sistema Solar. Hasta nos atreveríamos a afirmar, so pena resultar reiterativos, que posee identidad propia, también, en el conjunto de Pueblos del extrarradio del Sistema Solar. En consecuencia, creemos que son motivos más que suficientes para poder afirmar, sin dar lugar a ningún género de duda, que el Pueblo de Aliste es un Pueblo con identidad propia. Y dos cojones.

Así pues, y por cuanto antecede, los habitantos y habitantas de los Pueblos de Aliste ratificamos el presente Estatutón y lo denominamos como un Estatutón de la Virgen para el Pueblo de Aliste.

TÍTULO PRELIMINAR

Artículo1. Aliste, también, es una Nación.

Artículo 2. Se reconoce oficialmente la nacionalidad alistana para todos los habitantos y habitantas habituales de Aliste. Del mismo modo gozarán de este insigne linaje aquéllos que, aunque sólo sea por un corto espacio de tiempo, habiten de vez en cuando en Aliste. Así mismo gozarán de tal fastuoso privilegio todos aquellos hijos y nietos de Alistanus de pura cepa. Al resto de foráneos, y tomando como ejemplo también al Pueblo Vasco y al Pueblo Catalán, se les denominará Talaburcios.

Artículo 3. Ningún habitanto o habitanta de Aliste podrá ser discriminado bajo ningún concepto, ni de sexo, ni de idioma, ni de religión y todos y todas gozarán de las mismas oportunidades a la hora de acceder a un cargo público.

Artículo 4. Para poder acceder a un cargo público será condición sine qua non el dominio de la lengua Alistana. El que no sepa Alistanu, pues nada, se le dará pomada y se le aplicará vehementemente el artículo cinco del presente Estatutón.

Artículo 5. Por el culo te la hinco.

Artículo 6. El idioma oficial de Aliste será el Alistanu. Coexistirá con el Castellano y compartirá oficialidad. Todos los habitantos y habitantas de los Pueblos de Aliste tendrán el derecho y el deber de conocer y utilizar el Alistanu. Si no lo saben; que aprendan, o se les aplicará vehementemente también, y con alevosía, el Artículo 5 del presente Estatutón.

Artículo 7. El Pueblo de Aliste, tomando como ejemplo al Pueblo Vasco y al Pueblo Catalán, se reserva el derecho de anexionar libremente a su territorio a otros Pueblos, o Pueblas, colindantes.

Artículo 8. El Pueblo de Aliste, acogiéndose al Artículo siete del presente Estatutón, decide libremente, y por iniciativa propia, anexionar a su territorio, y anexiona, al Pueblo de Toro, a la Puebla de Sanabria y a la Pueblica de Valverde. Y que se anden con ojo los de Vallecas pueblo en Madrid.

Artículo 9. El documento de identidad oficial del Pueblo Aliste será el Carnetón. También llamado Carnetón de la Virgen.

Artículo 10. La bandera oficial del Pueblo de Aliste será el Pañuelo Merino y ondeará en lo alto del Mayo.

Artículo 11. La bebida oficial del Pueblo de Aliste será la Cocacola mezclada con tantín güisqui. El justo para quitar el dulzor al refresco.

Artículo 12. Del mismo modo, y tomando también como ejemplo al Pueblo Vasco y al Pueblo Catalán, el Pueblo de Aliste ha decidido establecer como seña de identidad propia, y como escudo de armas, a la Polla Pedresa. Se permitirá el merchandaisin en forma de pegatina para el carro lasvacas, el carro laburra o el remolque.

Artículo 13. La Ternera de Aliste queda nombrada por unanimidad como Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Alistano.

DISPOSICIÓN FINAL
Se insta a todas las naciones limítrofes a la Nación Alistana a que promulguen un boicot hacia el solomillo y las mollejas asadas de Aliste. Que que a veces voy a Rabanales y no los tienen.

10 de octubre de 2005

En busca del sueño europeo


Durante estas últimas semanas me ha sido completamente imposible no acordarme de mis tiempos de miliko. Hasta entonces sólo los recordaba cada vez que me he reunido con Nieto, mi amigo de la mili. Mi amigo. Y siempre recordamos lo mismo; nuestras borracheras en el Cargadero del Mineral, que es la zona de copas de Melilla, y las que liábamos en el Santiago, nuestro cuartel.

Soy consciente de que no hay nada peor que escuchar a un tío contar las batallitas de la mili, pero hoy es lo que toca. Como iba diciendo, estos días ha sido inevitable no recordar todas aquellas horas que me tiré en la frontera de Melilla con Nador “vigilando” para que ningún moreno cruzara la alambrada. Una alambrada que no era, ni por asomo, como la que vemos hoy por la tele. Aquélla era mucho más rudimentaria. El alambre de espino se entrecruzaba en zigzag, y en todas las direcciones, entre tres filas de estacas metálicas, formando así una maraña de pinchos de aproximadamente un metro de altura y cerca de cuatro de ancho a lo largo de toda la frontera.

Nunca olvidaré la primera noche de retén en la frontera en la que vi a un grupo de negros. Nuestra franja a cubrir iba desde la aduana de Beni Enzar hasta la playa del Barrio Chino y aquella noche me tocó ponerme cerca de la aduana. Eran las tres y pico de la madrugada –llevaba allí desde las diez de la noche- y apenas me quedaba tabaco, las pilas del walkman las había fundido y, además, el libro que llevé me estaba aburriendo como a una ostra. Así que me fumé un berrugo y me tiré en el suelo, con la mochila de combate a modo de almohada y con el poncho para la lluvia como improvisada manta para resguardarme de los enormes mosquitos que acechaban, dispuesto a echar una cabezadita aunque sólo fuera hasta las cinco de la madrugada, que era, más o menos, cuando pasaba el suboficial de retén repartiendo café y un paquetito de galletas.

No había acabado de acomodarme cuando les vi al otro lado. Eran unos cinco o seis jambos. Lo único que les quedaba por delante para ver cumplido su sueño, después de haberlas pasado más putas que Caín, eran cuatro metros de alambrada y un infante Regular medio fumao al que a malas seguro que no le calcularon ni media hostia. Como para echarse para atrás. Al verlos me incorporé sobresaltado e instintivamente me puse a gritar como una histérica acojonada por más que ellos me rogaran que guardara silencio para no delatarlos. Pero al verme tan nervioso y sentirse descubiertos desaparecieron en la oscuridad de la noche. A los dos minutos llegaron el sargento de retén y una pareja de la Guardia Civil para recibir novedades, así que tras una breve explicación de lo sucedido y el saludo de rigor me volvieron a dejar solo.

Pero ya no pude conciliar el sueño. Estaba inquieto, incómodo. No podía quitarme de la cabeza la imagen de sus caras suplicando encarecidamente que no les delatara. Que les dejara pasar. Fue en ese momento cuando empecé a analizar por qué estaban allí. Hasta entonces ni me lo había planteado. La respuesta fue rápida y sencilla a la vez. Guerras, destrucción, limpiezas étnicas, hambre, miseria. Y yo, con mi voz de alarma, acababa de cercenar su esperanza y de tirar por la borda todo el esfuerzo que les había costado llegar hasta allí; meses y meses recorriendo a pata un terreno completamente desértico, soportando temperaturas extremas, gastándose el poco dinero que tenían con las mafias y sobornando a los Mehaznis marroquíes para que les dejaran pasar.

El sábado vi un reportaje en el que se rendía homenaje a Lázaro Cárdenas, Presidente de México allá por los años treinta, por haber acogido a todos aquellos españoles que huyeron tras la caída de la II República. Seres humanos que, al igual que los negros de Melilla, también huían de su país. Y allí, tirado en el sofá de mi casa y viendo cómo embarcaban los españoles hacia México, me volví a sentir un hijo de la grandísima puta.

1 de octubre de 2005

Un día republicano lo tiene cualquiera


El caso es que como estamos en el tiempo de la berrea y como, según parece, es la época del año en que las hembras parecen ser más propensas al ayuntamiento carnal, el jueves por la noche salí por Madrid luciendo mis mejores galas: pantalón vaquero nuevo, camisa de primera marca, zapatos mocasines y, como si se triunfa hay que dar buena imagen, unos boxer de lycra Calvin Klein que me costaron un testículo de pato.(Que sí, que ya sé que es una imbecilidad pagar una pasta por algo con lo que sólo vas a vacilar 5 minutos; que es lo que se tarda en quedarse uno a pilutrín. Alguno seguro que está pensando: pues si lo sabes ya te vale, subnormal. Pues sí, pues tiene razón. Pero qué le voy a hacer yo. No es plan de salir, y alguna vez me ha pasado, que te suene la “flauta”, encuentres a una cierva receptiva, y cuando llegas al hotel dispuesto a consumar a la titi se le vaya la libido al verte en unos gayumbos de esos de tela que dejan que todo vaya a su libre albedrío, tolón, tolón, o en unos slips de esos con dibujitos de patitos, gatitos o tortuguitas. Sí, coño, de esos que son la mar de cómodos, que lo sujetan todo hasta que se quedan medio transparentes y pierden la goma de tanto lavao, y que todos tenemos gracias a que nos los compran en Portugal nuestra madre o nuestra parienta, ya que ninguno tenemos lo que hay que tener para ir a comprarlos).

Bueno, como iba diciendo (y a ver si lo digo de una puta vez) estaba en Madrid y aparqué el coche en la calle Marqués del Duero (calle perpendicular al Paseo de Recoletos, sita justo detrás del Palacio de Linares) a eso de la 01:00 am y me fui por los garitos de la zona con mi amigo Emilio, que vive por allí cerca.

Como a eso de las 06:00am todavía no había sucedido nada digno de reseñar, o sea, que nada de nada, y como el volumen de alcohol en mi sangre era directamente proporcional al volumen mismo de la sangre, pues opté por quedarme a sobar en casa de Emilio.

Me desperté a eso de las 08:30am para ir a por mi coche, evitando así que me pusieran una multa ya que estaba aparcado en zona azul y la O.R.A comienza a partir de las 09:00 am. Total, que cuando llego a la calle en cuestión cuál fue mi sorpresa que mi patera había desaparecido. Me dirijo a un agente de la Policía Municipal que había por allí y al comentarle la jugada me dice el tío que se lo ha llevado la grúa al deposito municipal alegando “acto público autorizado” ya que mi REY iba a hacer no sé qué por allí y mi vehículo resultaba un "estorbo" para garantizar la seguridad del monarca. Me sugiere que vaya a Colón, unos 350m Paseo de Recoletos arriba, ya que es allí donde me darán la autorización para la retirada del vehículo.

Así que con una caraja del quince, y un mosqueo considerable, me fui calle arriba tal y como el Pitufo me había indicado. Al llegar a las oficinas municipales destinadas a tal efecto me dirigí a una de las ventanillas donde un imbécil con coleta me aseguró que no le constaba que mi coche se hallase en ningún depósito. No obstante me invitó a que me quedase por allí esperando, de pie, ya que era bastante probable que todavía no hubieran introducido los datos en el puto ordenador, lo cual hizo que me rechinaran aún más los dientes hasta tal punto que todavía hoy tengo flojos cuatro empastes.

Media hora más tarde, y tras haberse tomado en mi presencia un café con un donuts y un croissant, y después de haber ido al baño a fumarse un pitillo, se dignó el hacendoso funcionario a entregarme un plano fotocopiado que indicaba el lugar exacto donde podía recoger mi coche. Paseo Imperial, rezaba en el papelorio. Cógete un taxi o vete en el metro, me sugirió el hijoputa. Andando voy a ir, no te jodde, le aclaré yo. Así que tras esperar otra media hora para coger un puñetero taxi, (pensando que sería lo más rápido) y después de que el taxímetro marcara 7.80€ tras otra media hora de carrera por el atascado centro de Madrid, llegué al Paseo Imperial ese de marras y retiré mi vehículo tras haber firmado sendos autógrafos a la periqui que estaba en la oficina y al jambo que estaba de portera.

Eran las 11:00am más o menos y estaba muerto de sueño, de mala gaita, resacoso e inmerso en uno de esos monumentales atascos de la M30. Lo juro; ese día, en ese momento y durante toda la tarde en mi puesto de trabajo me estuve acordando del Rey y de doña María de las Mercedes, que fue la madre que lo parió.

Hoy ya se me ha pasado el mosqueo. Como tampoco me multaron ni tuve que pagar por la retirada le he perdonado y ya he vuelto a ser monárquico. Pero también he de reconocer que mi discurso ha cambiado: “que viva el Rey”, sí, pero como dice mi amigo Rubén, “pero que viva lejos”. “ Y de Madrid”, añado yo.

28 de septiembre de 2005

Yo también soy un fascista y un cabrón


El otro día escuchaba por la mañana en el arradio una de esas tertulias políticas que a uno le entretienen mientras se prepara un piscolabis y espera ansioso a que la Campos regrese de la publicidad. Hablaban del nuevo Estatuto para Cataluña. Un tertuliano moderado, del que no recuerdo el nombre ni del que conseguí averiguar su orientación política, reprochaba a otro de los contertulios, éste último acérrimo de Esquerra Republicana, el gran daño que parte de la izquierda de este país y todos los nacionalistas le han hecho a la palabra “España” y a todo lo que a ella va unido; patria, bandera, nación... atribuyéndola única y exclusivamente a la derecha y al franquismo. Así que mientras deleitaba mi exquisito paladar con un “ tapizado de medallones de cerdo al punto de pimentón”, o sea, con un bocata de chorizo, empecé a darle vueltas a la carraca llegando a la conclusión de que ese señor tenía más razón que un Santo. Porque, seamos sinceros, hoy todo aquél que diga “viva España” sin que juegue la Selección es un facha.

Es curioso es observar cómo la mayoría de esos provincianos de boina y garrote que pastan por las verdes praderas del norte de la geografía ibérica evitan usar la palabra España. Es más, y el que por ventura ose decirles que han nacido en un país que se llama España y que, por lo tanto, también ellos son españoles, ése, además de ser un fascista es también un cabrón. Sólo hay que ver cómo algunos de esos cabestros queman banderas españolas cada vez que peregrinan a repique de campanas –cual ratina a la vacada- a celebrar Diadas o Aberriegunas y de paso reivindicar nosequé derechos históricos de reinos que jamás existieron.

Yo creo que éstos reniegan de lo “español” al igual que Michael Jackson renegó de ser negro. Supongo que tomando el ejemplo del cantante toda esta manada de astados está a la espera de que la ciencia avance para poder someterse a algún tipo de operación para que la pigmentación de su piel cambie hacia un tono más fosforito, como los Gusiluz, para diferenciarse del resto de españoles, ya que el RH no se ve y en algunos casos está deteriorado. Y mientras llega ese día, en Getxo se ponen euskalpins y utilizan el eusko karneta y por las ramblas de Barcelona se ven los coches de los CATetos debidamente tuneados con unas pegatas de una burra como la de mi tío. Todo esto para que la diferencia de su raza con la del resto de los maketos y los charnegos, respectivamente, sea visible ya que, hoy por hoy, el hijoputismo no se percibe a simple vista.

Y si algunos se abaten por un día al leer los periódicos aquí un servidor se vuelve reaccionario. Y reacciona de mala leche y con la tecla caliente cuando lee en la prensa, ve por la tele o escucha por la radio que los de Esquerra Republicana exigen un nuevo Estatuto en el que se les reconozcan como nación y Estado y recordándonos que una vez existió, chan tatachán, el reino de Cataluña. Con dos cojones. Y uno se pregunta: ¿será verdad que en este país ni un sólo político haya abierto en su puta vida un sólo libro de Historia anterior a la guerra civil? Al cabo de un rato llega la atroz respuesta. Sí, es verdad. Qué se puede esperar de la clase política de un país cuando la máxima autoridad en Cultura, o sea, la ministra de aquélla, la única Historia que conoce es la de Pixie y Dixie –ezoz marditoz roedorez- y cuando además el Gobierno de ese país sobrevive gracias a los apoyos de cuatro hijos de señoras de dudosa reputación a los que tiene que contentar.

Y al hilo de todo esto a los de la oposición, o sea, a los del Pepé, les sigue saltando el automático cada vez que el Gobierno abre la boca. Pero uno ya no sabe si es porque son como los niños enrabietados a los que le han quitado el Juguete, que a todo se niegan y/o por todo protestan, que es lo más probable, o es porque de verdad saben de qué va todo este tema y les molesta que se cachondeen del personal reescribiendo la Historia, que lo dudo. Y lo dudo, más que nada, porque tanto bufar ahora y ya no recuerdan la historia reciente de este país; aquellos maravillosos años en los que el míster Ansar conversaba con ETA y salía de Barcelona subiéndose los pantalones, con aliento a butifarra y parlando catalá.

30 de agosto de 2005

Domingueros indignados (por el Katrina)


Toda esta peña de analfabetos y garrulos típical hispanis de botijo y porrompompero que salen, ellos y ellas, sin afeitar por la tele y vociferando, suelen ser los que han empeñado hasta la dentadura postiza de la suegra para poder irse al caribe y vacilar después en la pelu de lo guays que son y lo bien que se lo montan.

Mindundis del tres al cuarto que no tienen un puto duro a la hora de acoquinar pasta para las obras de la comunidad, porque eso no viste, que van a la pescadería y compran dos rodajas de salmón y dame cuatro kilos de filetes de bacalao congelao para un gato que no tienen. De los de la misma camisa Burberrys y el mismo pantalón Ralph Lauren todos los domingos y fiestas de guardar durante dos años, que los ves a primeros de mes comiendo el fin de semana en restaurantes y entre semana en el bar del polígano, tomando café, copa y puro, pero que a partir del día 20, más o menos, parece que ya no tienen hambre y el Audi A4 Sport ya no les lleva de jarana porque, según parece, está cansado. Entonces aprovechan para invitar a café a las Marujas de al lado, que sólo se fueron pal pueblo de vacaciones y les hacen tragarse todo el video del viaje a Sto. Domingo y las 250 fotos que le hizo su Manolo a la sombra de las bananeras con un negro zumbón en tangaleopardo al que se le adivina un palote del calibre veintidós. Hala, muérete de envidia y alucina, vecina.

Pero cuando el asunto se jode ¿de qué se quejan?. Se van a la otra punta del mundo, al culo del planeta, a países a los que yo también considero miserables, pues miserable viene de miseria -desdicha-, por cuatro duros y pretenden que el hotel sea como el Ritz del Paseo de la Castellana. Amos, no me jodas.

La gente con viruta de verdad se gasta el doble, va por su cuenta y no se quejan, y si el tiempo está jodido y sólo acompaña para cazar caracoles voladores se quedan en el hotel como Dios manda que habían reservado, porque ya saben de qué va la peli, regresan en cuanto pueden, si acaso lo ponen en manos de sus abogados y vuelven a irse a los 15 días o al mes a otro lado. Y los otros ajo y agua porque este año no hay video que valga.

Pero hay más, también están los piraos, los que ya no saben qué hacer para vacilar y se apuntan a los llamados deportes de riesgo porque, dicen, es un subidón de adrenalina, vecina, y hay que probar de todo en esta vida. Suelen ser los mismos pero al año siguiente. Esta vez con otra agencia que garantiza, también, video y fotos. Porque eso también cuenta, y mucho, si no a ver cómo lo demuestran después.

También éstos se mosquean cuando están escalando, se jode la cuerda o el mosquetón y se rompen la crisma contra el suelo. O cuando van por unos rápidos, cual manada de morubes en patera, y resulta que se encuentran con un malvado tronco que se cruza en su camino y, zaca, la mitad pal otro barrio y a llorar y ay Dios mío por qué, y a pedir responsabilidades a las agencias, porque, dicen, no deja de ser un deporte y no debe pasar nada. Cuando los que de verdad saben de estos deportes, los expertos, también sufren accidentes mortales después de llevar toda la puta vida entrenando, estudiando maneras, e inspeccionando el terreno para saber a qué atenerse. Y ahí van ellos, con su barriga cervecera, con michelines hasta en el tuétano y sin dos dedos de frente dispuestos a emular a Indiana Jones.

2 de julio de 2005

Revistas culturales


Hola. Pues nada, que andaba yo en la pelu el otro día, y mientras esperaba pacientemente mi turno para ver si Eva, la peluquera, realizaba un milagro para que pareciese sólo medio feo, las dos Marujas que estaban antes que yo luchaban a brazo partido para ponerme al corriente del itinerario que iba a seguir cada una de ellas en estas vacaciones. Noble gesto por su parte, pero totalmente innecesario.

Y la que estaba siendo atendida en ese momento comentaba con la peluquera las múltiples cualidades de un producto llamado Algiodat, o algo así, y de lo mucho y bien que le había pintao a ella. Pero al percatarse ambas de que estaba yo con la antena puesta, la conversación adquirió un tono más privado, lo cual me hizo sospechar de lo íntimo del asunto.

Pero bueno, a lo que iba, que como me estaba aburriendo, me dio por coger una de esas revistas culturales que toda periqui que se precie de ser sofisticada y moderna ha de comprar mensualmente. La verdad es que no me acuerdo de los nombres porque había varias, pero lo que sí recuerdo es que eran todas iguales. O parecidas. Y me dio por empezar a ojearlas. Confieso que a los cinco minutos tuve que dejar de ver fotos de esculturales troncas en tanga-leopardo so pena de sufrir allí mismo una erección, así que opté por la lectura como única alternativa factible hasta que me tocase el turno.

Y es que ponen cosas súper mega interesantísimas. Y no me refiero sólo a las fotos. La dieta del pepinillo, trucos de belleza y nosecuántas secciones más, todas ellas, por supuesto, imprescindibles para poder afrontar con éxito los avatares de la vida.

Le pregunté al kioskero de mi barrio, al que le compro el tabaco todos los días y los domingos la prensa, o sea, que hay confiancillas, por el nombre de alguna de estas didácticas revistas. Y tras convencerle, a éste también, de que no me había vuelto jilipoyas (más), me dijo que incluso también las había para tíos, pero que la más vendida era la Cosmopólitan. Y como siempre me gusta saber cómo piensa el enemigo me la compré.

Tras haberla leído minuciosamente hay algo que me tiene en un sin vivir, pues no sé hasta que punto será cierto que haya señoritas que manden cartas a una especie de consultorio sentimental que me encontré. Porque de ser así es como para darles con un palo encima de la cabeza, que decía mi abuela. Y ojo, que no estamos hablando de adolescentes de quince años. Esto es sólo una pequeña muestra de lo que aparecía en el mes de Junio.

Pregunta- "A mi novio le gusta navegar por Internet e imprimir fotos de mujeres desnudas. Luego las pone en un álbum y se masturba mirándolas. A mí no me importaría demasiado, si no fuera porque siempre está tan cansado que no puede hacer el amor conmigo. ¿Qué hago?"

En este caso yo les daba a los dos con el palo. Pero a él con el de madera.

Pero bueno, sigamos. Y como el Cosmo-test de este mes no me acaba de convencer, he confeccionado yo uno, el Carbo-test – retruécano estúpido donde los haya- y que me parece más apropiado por si alguna de nuestras queridas foreras no tiene novio y se considera una auténtica Alistanga girl. Para no resultar muy cansino lo voy a colocar, con permiso, aquí debajo. Hale pues.

El Carbotest

Este verano, amiga mía, vas a encontrar al amor de tu vida. Pero todavía no sabes si va a ser en la fiesta de La Torre, en la de Bercianos o en la de Fradellos. Ayyy, ¡qué nervios...! ¿verdad?. Pero, ¿cómo saber si es realmente el hombre perfecto? Tranquila cariño, yo te voy a ayudar pues el Carbo-test es un método infalible, y con él miles de amigas como tú han encontrado al hombre de su vida. Imprímete este test, llévalo contigo todo el verano y verás como en septiembre me lo agradeces. ¡¡Suerte, mi niña!!

1-Tú sabes tan bien como yo, vida mía, que sois vosotras las que decidís. Éste sí, éste no, éste me gusta me lo como yo. Así que lo primero que tienes que hacer es pasar tú sola por delante de donde se encuentra él de botellón con sus amigotes. ¿Qué es lo primero que te dice?

A- Me ha dicho lo bien que me queda el pelo al natural.
B- No me ha dicho nada y se me ha quedado mirando como un bobo toda la noche.
C- Ratiiina, Túma! Túma! Túma!

2-Esa ha sido una primera toma de contacto. Ya le has vuelto loco. Acaban de terminarse los litros y se van. Síguele con la mirada, ¿a dónde va ahora?

A- A bailar pasodobles
B- Se ha quedado de pie mirando a la orquesta y sin bailar
C- Al bar, a seguir bebiendo como un bestia.

3-Resulta que vienes de hacer tus necesidades fisiológicas de un prao y te encuentras una cartera... y oh, es la suya. Aparte de la documentación ¿qué lleva dentro?

A- Dinero, fotos de su familia y tarjetas
B- Una estampita de la patrona de su pueblo
C- Una ristra de condones y calendarios de tías en pelotas.

4-Esta es tu oportunidad de conocerle. Ahora, cielito, te voy a dictar las preguntas claves que le tienes que hacer, astutamente, cuando se la vayas a devolver. A ver qué te responde... ¿Por qué estás en Aliste de vacaciones?

A- Porque aquí puedo descansar después de un duro año de trabajo y/o estudios.
B- He venido para ver a mi familia y a mis amigos.
C- Porque hay fiesta todos los días ( y cubatas, y tías).

5-¿A qué te dedicas cuando vas a las fiestas de los pueblos?

A- A bailar y a pasarlo bien, como hacían mis padres.
B- No suelo venir de fiesta, me suelo quedar en casa viendo el Gran prix del verano. Hoy a sido una excepción.
C- A beber cubatas como un bestia hasta las seis de la mañana.

6- ¿Qué es lo que sueles beber?

A- Primero bebo un par de copas y luego voy a zumitos y Cocacolas, que tengo que conducir.
B- Nunca bebo nada de alcohol, si acaso una Cocacola light o un batido.
C- Cubatas como un bestia, me da igual de qué.

7-¿Sueles conducir bebido?

A- En contadas ocasiones, pero procuro no hacerlo.
B- No, nunca.
C- Ayy la Virgen el día que me pillen...

7-Dime un piropo...

A- ...Y luego dicen que las flores no andan...
B- No me sé ninguno.
C- ¡¡¡¡Ha sacado el móvil y a enviado piropo-alistano espacio Nokia al 343!!!

8- Bueno, ¿qué hacemos ahora?

A- Vamos a tomar una Cocacola, que te invito y así hablamos.
B- Vamos a bailar un pasodoble, que me encanta bailar y charlamos.
C- Vamos pa un prao, que miramos las estrellas mientras chingamos.


Resultados del test:

Bueno, bueno. ¿Nerviosa?. A que no ha sido tan difícil. Si la mayoría de respuestas han sido A o B déjalo, no merece la pena porque miente más que habla. Es un adulador y seguro que le dice lo mismo a todas, créeme si te digo que es un mentiroso de tomo y lomo y te acabará engañando. Sigue buscando.

Pero si la mayoría de las respuestas han sido C, estás de enhorabuena. Tienes ante ti al hombre de tu vida. Aunque te parezca lo contrario es un niño muy tierno y cariñoso. Lo que ocurre es que la noche le confunde. Pero verás como al día siguiente, cuando quedéis para vuestra primera cita, es totalmente diferente. No lo dejes escapar. Ya estás enamorada.

De nada.....

24 de junio de 2005

Carta abierta al Lehendakari Ibarretxe


Estimado Lehendakari:

En primer lugar permítame felicitarle –pura cortesía- ya que ha sido usted reelegido en el cargo de Lehendakari de todos los vascos. Y vascas.

Tras haber escuchado detenidamente su discurso, lleno de guiños y de mensajes subliminales hacia el PCTV, ayer en el Parlamento Vasco, tengo para mí que va a volver usted a la greña con su maquiavélico plan. No sé, es una sensación.

El motivo de esta misiva no es para hacerle cambiar de opinión, como alguno pudiera esperar, ni tan siquiera el de reprenderle por querer volver a presentar tan singular propuesta, ya que, según parece, es usted bastante chamorro y por más que le digan que no, usted, erre que erre, que si quieres arroz a la Vizcaína.

Créame si le digo que me considero una de las pocas personas que en España –Estado español para que me entienda- le comprenden. Sí, ha leído usted muy bien. Puedo entender perfectamente cómo se siente, porque como verá a continuación, un servidor ha pasado por la misma experiencia personal, la cual me gustaría compartir con usted con el único objetivo de hacerle reflexionar.

Hasta hace relativamente poco tiempo vivía con mis padres en el domicilio familiar, pero dado el carácter “maniático” de mi madre, vivíamos en un clima de crispación constante. Todos los santos días había bronca en casa — “... que cuando vas al servicio no apuntas bien, salpicas para afuera y luego no lo limpias...”, “... cuántas veces te tengo que repetir que no fumes en el salón que mira como me tienes la alfombra y los sofás...”, “... que te tengo dicho que no dejes los calzoncillos sucios tirados por el suelo de exposición...”,”...que me vas a volver loca...”, “... que me estás acabando con la vida...”, etc.

Últimamente la situación era ya insostenible, ya que a medida que avanzaba la discusión su carácter se tornaba cada vez más violento, hasta tal punto que un día, escoba en ristre y en tono amenazador, comenzó a proferir una serie de improperios, los cuales no acerté a distinguir dada la tensión del momento y por encontrarme en posición fetal, tirado en el suelo de la cocina junto a la lavadora, y con la cabeza tapada para protegerme de la que se me venía encima.

Y uno, que ya está más cerca de los treinta que de los veinte, pues qué quiere que le diga, ya no está por la labor de aguantar ese tipo de humillación por mucho que sea su madre quien se lo inflija.

Uno, todo hay que reconocerlo, y que quede entre nosotros, puede ser un poco gorrín en el hogar pero no mala persona, y a la vista de las circunstancias, viendo que corría serio peligro la salud mental de mi madre y mi propia integridad física, decidí crear un nuevo modelo de emancipación basado íntegramente en su plan. El cual definí como “relación de libre asociación con el domicilio paterno” o Plan Carbonero.

Éste consistía en que mis padres, curritos de profesión y ahorradores natos, me dieran la entrada para un piso, del cual pagaríamos las letras a medias. Yo me iría a vivir allí, con lo que la salud de mi madre mejoraría notablemente, y eso no tiene precio. También podría volver a casa para comer, para que me hicieran la colada y si a mi mami le sobrase un poco de tiempo, pues podría ir por mi casa para limpiar, ya que uno no es muy hábil en esos menesteres.

Ellos, atónitos, no podían dar crédito a lo que les estaba proponiendo y tras cerciorarse de que no me encontraba fumao ni bajo los efectos de ninguna sustancia psicotrópica me dijeron que ni hablar del peluquín.

Para no extenderme demasiado le diré que, tras mucho batallar, finalmente accedieron a todas mis pretensiones. Todo fue muy rápido. En dos semanas ya tenía mi piso y cuando hube sacado todas mis pertenencias de su casa, ese mismo día cundo llegué para cenar, cuál fue mi sorpresa que habían cambiado la cerradura de la puerta.

Corríjame si no es así, pero creo que usted y yo pensamos parecido. Pero tenga mucho cuidado porque, aunque a veces lo parezca, la gente no se cae de los ciruelos y puede que le ocurra como a un servidor, que le den la independencia total y le dejen de patitas en la calle. Pues no se puede imaginar, estimado Lehendakari, cómo güele en verano el cuarto de baño de un fumador empedernido tras más de cuatro meses que lleva sin ver una fregona.

21 de marzo de 2005

Palazuelo de las Cuevas: Marbella de Aliste

A ver, que voy. Hace unos días que leí este artículo escrito en La Opinión de Zamora y todavía me ando revolcando por el suelo de la risa. Pero Chany, tronco, veo que no estás muy puesto en el tema. O quizá sí que estás puesto y por eso escribes lo que escribes. En cualquiera de los casos, cuando gustes, te invito a pasar una tarde por Palazuelo de las cuevas. Nos damos un garbeo por el pueblo, para que veas el panorama y luego en la TV (taberna de Virgilio) nos trincamos unas tres o quince cervezas, que pago yo y después me pones una puntiña de eso, para que así lo flipe yo también y vea las cosas de otra manera.

Para usted, que acaba de leer el artículo de Chany y no conoce la Palazuelo, le dará la impresión, así a bote pronto, de que aquello debe ser como Marbella. ¡Qué orgullosos deben estar los gargüelos de su Alcalde Presidente!, ¡cómo será la cosa, oye, que van a ser los namber guan de Aliste, Tábara, Alba y parte del extranjero!, ¡ay la virgen, qué rancura, que el de mi pueblo no da un palo al agua y no se gasta una perra!. Otros, al leer esto pensarán: Carbonero, hijoputa, qué fácil es hablar por hablar cuando no hay nada inteligente que decir. Y es que tiene que haber de todo en la viña del Señor.

Pues ahora que hay dinero, no estaría nada mal que el señor Alcalde Presidente se dedicara a pagar, y con intereses, a los vecinos de Palazuelo a los que se le debe viruta. Me explico: cuando construyeron el tramo de carretera que va desde el cruce para Cabañas hasta el alto de la Cruz,en el término de Palazuelo, se metieron por donde les salió de los cataplines, atravesando prados, sembrados, etc. Y aquí, mi amigo el lehendakari, prometió a los propietarios de las fincas afectadas, entre ellos mis abuelos, el abono de las mismas o una extensión de terreno igual a la usurpada pero en otra parte del pueblo. Pero claro, el muy aguililla, viendo que la mayoría de los propietarios eran abueletes ya mayores y con los hijos fuera, hizo lo que hacemos todos, después de haberla metido olvidar lo prometido, dándoles a firmar un documento en el que eso de pagar por el terreno, o de ofrecer terreno a cambio, no constaba ná de ná. Ay, pájaro, pájaro.

¿Qué pasó con ese dinero? ¿Tan mal gestor es que no lo exigió a la Diputación, o a quien correspondiese?, o peor aún ¿se lo quedó para él, y ay-untamiento? Vaya usted a saber...Y ahora quiere que nos creamos que se va a gastar siete kilos en adecentar el pueblo. Ay qué risa, tí Felisa. Para adecentar, primero ha de ser uno decente, Alcalde Presidente de S. Vicente.

No quisiera blasfemar, ya que si no mi madre se mosquea y el web master me da unos azotes, tas, tas, en el culete, así pues, en tono conciliador y desde aquí, le pido encarecidamente que atienda a los de su parroquia, que ahora hay cuartos. Y con lo que sobre podría empezar a llevarse para su casa o para donde le salga de los huevos toda esa montaña artificial de escombros y basura que le ha permitido formar, por todo el morro, a su primo Pizarro y a la madre que lo parió.

8 de marzo de 2005

Despoblación


Hace algún tiempo, no recuerdo quién fue exactamente, me “invitó” a pasar unos días en Aliste, pero fuera de temporada, es decir, cuando ya no queda nada del jolgorio ni del gentío que caracteriza nuestra tierra en fechas señaladas y, sobre todo, en verano.

Por suerte mis padres, de profesión jubilados, suelen pasar temporadas en el pueblo, supongo que para vengarse de quien les hizo abandonar su tierra para buscar un futuro mejor. Y, aquí, un servidor, cuando se cansa del agobio que le produce vivir en una gran ciudad, sale disparado el viernes por la tarde, según sale de trabajar, camino del pueblo para pasar un fin de semana relajado y tranquilo.

Después de dejar atrás el gran atasco de salida característico de toda gran urbe, uno ya solo tiene en mente esas deliciosas mollejas asadas que le esperan para cenar. Un exquisito manjar, imposible de conseguir, si no es así, fuera de temporada. Una vez allí, después de los besos y abrazos de rigor, uno se sienta a la mesa dispuesto a inyectarse una sobredosis de mollejas, para calmar el mono y para saciar el hambre producida por el pesado viaje y, todo hay que decirlo, por la mala alimentación característica de los Rodríguez.

Después de cenar, en medio del sopor producido por el calor de la lumbre, el atracón de carne y las tres cuartas partes de la botella de Cermeño que uno se acaba de meter pal cuerpo, le dan la triste noticia de que hace dos días acaban de enterrar al tí Cánobas, un abuelete, viudo desde hace años, que vivía tres calles más abajo. Sorprendido por la mala noticia, al preguntar por la causa del fallecimiento, uno ve cómo con resignación le responden:-De viejo, hijo, de viejo.- Y tras responder también con un gesto de contrariedad le daba la puntilla al culín de Cermeño que quedaba en la botella, no fuera a ser que se estropeara.

Tras una breve sobremesa y con el abrigo en la mano, dispuesto para bajar al bar para terminar de apagar la sed, uno escucha estupefacto cómo su padre le dice:-Hijo, no subas, tarde que mañana vamos a podar unos castaños.- ¡Joder, qué necesidad tendrá el hombre este de andar subiéndose a los árboles. Para caerse y partirse una pierna!, pensé para mí. En ese mismo instante, mientras salía por la puerta de casa, me detuve un momento al recordar cómo hace algunos años él se hacía la misma pregunta retórica tras haberme propinado una sonora colleja, para quitarme la idea que tenía de subirme a un negrillo para alcanzar el nido de la cigüeña. -A ver quién es el guapo que le mete a su viejo un capón y le esconde después la macheta, para quitarle ahora la idea a él-, y tras llegar a la conclusión de que los niños y los jubilados no hacen más que enredar cuando se aburren continué mi camino hacia el bar.

Al llegar a la altura de la casa del tí Cánobas, y mientras apuraba las últimas caladas de un Marlboro, me quedé mirando al poyo donde solía estar sentado, día si y día también, el malogrado anciano. Entonces esbocé una leve sonrisa al recordar cómo, cuando era niño, el cabrón me quería meter en un saco con el objetivo de llevarme a un cuarto que él tenía lleno de ratones, para que me mordieran en el pito. Y yo, muerto de miedo, no hacía más que meterme debajo de las faldas de mi madre. También recordé cómo años más tarde me cruzó la cara de un bofetón después de que una noche me pillara, in-fraganti, en pleno destrozo del sandial que el buen hombre tenía en la cortina. Ahí llegue a la conclusión de que tal acto vandálico fue en venganza por lo del cuarto de los ratones. Lo que no consigo recordar, todavía hoy, es qué era lo que me habían hecho los demás vecinos a los que también solía putear por aquella época .

Muy cerca del bar, y con la mente puesta todavía en el tí Cánobas, me detuve frente a lo que quedaba del cabañal de mis abuelos, sin leña ya y medio derrumbado a causa del abandono, y observé cómo asomaban unos yerbajos que brotaban de lo que antes era un corral. También entonces recordé, pero esta vez con lágrimas en los ojos por lo que tocaba, cómo correteaba cuando era niño por allí, detrás de las gallinas, y cómo salía mi abuela de la cocina, de mala leche al escuchar el desesperado grito de auxilio de los pobres animalicos, y me arreaba otro coscorrón para que dejara de tocar los huevos a las gallinas.

Ya, dentro un bar semivacío a las once de la noche, y mientras rendía cuentas al segundo jotabé, empecé a enumerar a todos los abuelos, empezando por los propios, que nos habían ido dejando, poco a poco y sin hacer mucho ruido, en los últimos años. Entonces empecé a darme cuenta de que dentro de pocos años si nadie lo remedia lo único que va a quedar vivo en la mayoría de los pueblos de Aliste, fuera de temporada, van a ser sus respectivos foros dentro su página web: aliste.info.

18 de febrero de 2005

A santo de qué


Hace unos días, en el diario La Opinión de Zamora, pude leer, con una cierta dosis de estupor, un titular que me dio qué pensar:"El Ayuntamiento de Trabazos se opone al plan Ibarretxe con la abstención de ZU, tras lo cual decidí escribir mi anterior comentario sobre el citado plan.

Después de leer con suma atención dicho artículo y tras haber reflexionado sobre el asunto, no me ha quedado muy claro qué objetivo puede tener, ni a qué tipo de conclusiones trascendentales se puede llegar, tras la celebración de, nada menos que, un Pleno extraordinario en el ayuntamiento de un pueblo como Trabazos de Aliste para acordar oponerse a un plan como el del amigo Ibarretxe.

Uno puede llegar a pensar, dadas las circunstancias, que los miembros de la Corporación Municipal de Trabazos, alcaldes pedaneos de los pueblos adscritos a dicho ayuntamiento, tienen los deberes al día, es decir, que en sus respectivos pueblos ya no queda nada que arreglar, nada que debatir y que los vecinos no tienen ya ninguna queja, y como el asunto que más preocupa en Aliste en estos momentos es el Plan Ibarretxe, dado que muchos de los hijos de la comarca emigraron a Euskadi, ellos van, se reúnen y llegan a la feliz conclusión de que el señor Ibarretxe está como un sonajero. ¡Manda güevos!

Tras mucho reflexionar, sólo encuentro dos explicaciones posibles para que los ediles de Trabazos tomaran la decisión de convocar un Pleno extraordinario para debatir un tema tan delicado. Una es que como algún miembro del equipo de gobierno trabajó en el País Vasco durante algún tiempo todavía le salga instintivamente alguna de las expresiones características vascas, como: ¡Hostia Patxi!, o, ¡qué pasa pues!. La otra explicación que encuentro es que como es un tema de rabiosa actualidad política, como ya califiqué el otro día, y como ellos se dedican a gobernar, pues les pone cachondos el tema. Sólo me queda rezar para que ninguno de los concejales de Trabazos sea un ferviente aficionado taurino, ya que, por la misma regla de tres, podrían convocar otro Pleno extraordinario, éste con carácter retroactivo, para oponerse a la decisión del gran público de expulsar de la casa de Gran Hermano Vip al salao de Martín Pareja Obregón y exigir la vuelta a dicha casa del torero para ver si se lía con la rubia tetona que, dicho sea de paso, está mazo buena.

Ya para terminar, espero que el titular antes mencionado no caiga en manos de Otegi, (me reservo el derecho de calificarle como señor) porque tal vez éste monte en cólera, ya que él sí que votó a favor del plan, y ordene acciones de kale borrika en todo Aliste a esos jóvenes, y no tan jóvenes, hijos de esta tierra que parecen sufrir lo que se denomina como "abertzalitis", o, peor aún, que le exija al curandero de Trabazos el impuesto revolucionario, ya que, según parece, está montado en el dólar.

Señores concejales del Ayuntamiento de Trabazos de Aliste: no dudo de sus convicciones democráticas, pero déjense de hacer el gaita y dedíquense a lo suyo, que es trabajar por y para los pueblos de Aliste, que no es poco, que para eso les han votado, y para eso les pagan, puesto que a quien corresponda tomar la decisión final sobre el dichoso plan dudo mucho que tenga en cuenta la decisión que ustedes han tomado.

11 de febrero de 2005

A propósito del plan Ibaretxe


Para los no iniciados, cito textualmente, se trata de la creación de "un Estado de libre asociación con el Estado español, llamado Euskal Herria". Bajo mi punto de vista, esto supondría, entre otra serie de cuestiones, que el Gobierno Vasco sería quien se autogestionase, es decir, los impuestos que pagan los vascos irían a parar íntegramente a las arcas del señor ibarretxe, y el propio Gobierno Vasco las administraría como considerase oportuno.

Ante la actitud diplomática, dialogante y, cuando menos, conservadora de la mayoría de nuestros representantes políticos, ante tal proposición (según algunos expertos anticonstitucional) me pregunto cuál sería la postura de nuestros dirigentes si se presentase una propuesta de esa índole aplicada a nuestra comarca. Teniendo en cuenta que Aliste es una de las zonas mas pobres y desatendidas de todo el territorio español (de ahí su gran índice de emigración, básicamente por falta de recursos, infraestructura... etc) ¿se imagina que los alistanos en un futuro pudiesen autogestionarse de la misma forma que pretende el señor ibarretxe para el País Vasco?. ¿No mejorarían las cosas?.

A primera vista puede parecer un tanto estúpida y carente de sentido la comparación entre ambos pueblos, pero son múltiples las similitudes entre el pueblo vasco y el alistano. ¿No me cree?, continúe leyendo por favor.

EL buque insignia del pueblo vasco es el idioma. Todo aquel que no lo hable, evidentemente, no entenderá nada de lo que le digan si se dirigen a él en Euskera. Con el dialecto alistano ocurre lo mismo. Bueno, mas bien yo diría que es peor. ¿Acaso lo duda?. Haga la prueba... Coméntele a alguien que no sepa alistano que el rapaz de Santiago se estaba esporrincando a un negrillo detrás de la cortina de su abuela. Pues bien, luego le costará convencer a su contertulio de que el tal Santiago no es ningún buitre salido, y que tampoco estaba sodomizando a ningún individuo de origen subsahariano en el salón de la anciana.

Otra coincidencia es la de la raza diferente y el famoso RH de la sangre, tema mencionado en alguna ocasión por el señor Arzallus. En Aliste también existe una raza diferente a las demás. Se trata de la del burro alistano. Lo que ocurre es que tras escuchar una afirmación de ese calibre, como la realizada por el dirigente vasco, uno ya duda que realmente exista alguna diferencia entre el RH del señor Arzallus (que no del de los vascos) y el de la burra de mi tío Chaval.

Ya, para terminar y no aburrir más al personal, se podría tomar ejemplo: ya que los vascos han creado su própio documento de identidad, el denominado Eusko Karneta, yo desde aquí propongo crear un documento de identidad alistano: el Carnetón. Creo que son motivos más que suficientes para que alguien tome la iniciativa y actúe en consecuencia. Puesto que los políticos de la zona no hacen nada en favor del progreso de la comarca (pronto emigrarán hasta ellos) démonos a conocer pidiendo la independencia de Aliste. Quizá de este modo el señor Zapatero, el señor Rajoy y compañía se den cuenta de que Aliste también existe.

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